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El hombre imagen de Dios es una de las verdades más luminosas de la fe cristiana y la raíz de la dignidad humana. Este artículo responde, con el Catecismo en la mano y citas verbatim, a las preguntas esenciales sobre qué significa que el ser humano fuera creado a imagen de su Creador.

¿Qué significa que el hombre es imagen de Dios?

Significa que, entre todas las criaturas visibles, solo el ser humano es capaz de conocer y amar a su Creador y de participar en su vida. El relato del Génesis lo afirma desde la primera página.

El Catecismo recoge el texto sagrado y lo comenta: «Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, hombre y mujer los creó» (Gn 1,27). El hombre ocupa un lugar único en la creación: «está hecho a imagen de Dios» (CIC 355). No es una criatura más entre las demás.

Lo propio de hablar del hombre imagen de Dios es subrayar su capacidad de relación con Él. Por eso el Catecismo enseña que de todas las criaturas visibles «sólo el hombre es «capaz de conocer y amar a su Creador» […]; sólo él está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios» (CIC 356).

¿Por qué la imagen de Dios funda la dignidad de la persona?

Porque, al haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano no es algo, sino alguien: una persona dotada de un valor que no depende de su utilidad. Esta es la razón última de su dignidad inviolable.

El Catecismo lo expresa con precisión: «Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino alguien» (CIC 357). Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente.

De ahí brota su vocación a la comunión y a la respuesta libre a Dios. La doctrina sobre el hombre imagen de Dios no es, pues, un elogio retórico, sino el fundamento de toda ética que respeta a la persona. Para situar esta verdad en el conjunto de la fe ayuda nuestra guía sobre Dios Padre, Creador del cielo y de la tierra.

¿Por qué forma el género humano una unidad?

Porque todos los hombres tienen un mismo origen en Dios, comparten una misma naturaleza y están llamados a un mismo fin. La comunidad de origen hace de la humanidad una sola familia.

El Catecismo lo enseña apoyándose en los Hechos de los Apóstoles: «Debido a la comunidad de origen, el género humano forma una unidad. Porque Dios «creó […] de un solo principio, todo el linaje humano» (Hch 17,26)» (CIC 360).

De esta unidad nace una exigencia moral, que el texto formula así: «Esta ley de solidaridad humana y de caridad […], sin excluir la rica variedad de las personas, las culturas y los pueblos, nos asegura que todos los hombres son verdaderamente hermanos» (CIC 361). Reconocer al hombre imagen de Dios funda la fraternidad universal.

Párrafos clave del Catecismo sobre el hombre, imagen de Dios
Párrafo Idea principal
CIC 355 Dios creó al hombre a su imagen; ocupa un lugar único en la creación.
CIC 356 Solo el hombre es capaz de conocer y amar a su Creador y participar en su vida.
CIC 357 Por ser imagen de Dios, el hombre tiene dignidad de persona: no es algo, sino alguien.
CIC 360 El género humano forma una unidad por su comunidad de origen en Dios.
CIC 362 La persona humana es un ser a la vez corporal y espiritual, querido por Dios en su totalidad.
CIC 366 Cada alma espiritual es creada directamente por Dios y es inmortal.
CIC 369 El hombre y la mujer son, con la misma dignidad, imagen de Dios.

¿El hombre es solo alma o también cuerpo?

El hombre es un ser a la vez corporal y espiritual: no un alma encerrada en un cuerpo, sino una unidad querida por Dios en su totalidad. La fe rechaza tanto el desprecio del cuerpo como su absolutización.

El Catecismo lo afirma sin ambigüedad: «La persona humana, creada a imagen de Dios, es un ser a la vez corporal y espiritual» (CIC 362). Y concluye que «el hombre en su totalidad es querido por Dios».

El cuerpo no queda fuera de esta dignidad. Más aún, «el cuerpo del hombre participa de la dignidad de la «imagen de Dios»» (CIC 364), porque está animado por el alma espiritual. La unión es tan honda que el alma se considera la «forma» del cuerpo: «en el hombre, el espíritu y la materia no son dos naturalezas unidas, sino que su unión constituye una única naturaleza» (CIC 365).

¿Qué enseña la Iglesia sobre el alma espiritual?

Enseña que cada alma espiritual es creada directamente por Dios, no producida por los padres, y que es inmortal. En el alma reside de modo particular aquello por lo que el hombre es imagen de Dios.

El Catecismo precisa que el término alma «designa también lo que hay de más íntimo en el hombre […], aquello por lo que es particularmente imagen de Dios: «alma» significa el principio espiritual en el hombre» (CIC 363).

Sobre su origen y su destino el texto es claro: la Iglesia enseña que «cada alma espiritual es directamente creada por Dios […] y que es inmortal: no perece cuando se separa del cuerpo en la muerte, y se unirá de nuevo al cuerpo en la resurrección final» (CIC 366). Comprender al hombre imagen de Dios ilumina así la esperanza cristiana, como vemos en nuestra reflexión sobre la resurrección de la carne.

¿Por qué fueron creados hombre y mujer?

Porque Dios quiso al varón y a la mujer con una perfecta igualdad de dignidad y, a la vez, el uno para el otro, en una comunión de personas. Ambos son, con idéntica dignidad, imagen de Dios.

El Catecismo lo enseña así: «El hombre y la mujer son creados, es decir, son queridos por Dios: por una parte, en una perfecta igualdad en tanto que personas humanas, y por otra, en su ser respectivo de hombre y de mujer» (CIC 369). Uno y otro «son, con la misma dignidad, «imagen de Dios»».

Esta diferencia no es desigualdad, sino reciprocidad querida por el Creador: «Creados a la vez, el hombre y la mujer son queridos por Dios el uno para el otro» (CIC 371). El texto íntegro sobre el hombre imagen de Dios puede consultarse en el párrafo del Catecismo sobre el hombre en el sitio oficial del Vaticano.

Preguntas frecuentes

¿La imagen de Dios se pierde con el pecado?

La dignidad de persona, fundada en ser imagen de Dios, no se pierde nunca, pues viene inmediatamente de Dios creador. El pecado hiere esa imagen, pero no la borra ni anula el valor de la persona.

¿Significa que Dios tiene cuerpo o sexo?

No. Dios es espíritu puro y no es ni hombre ni mujer. Que el ser humano sea su imagen no se refiere a una semejanza corporal, sino a su capacidad espiritual de conocer, amar y entrar en comunión con Dios.

¿También los no creyentes son imagen de Dios?

Sí. Esta condición pertenece a todo ser humano por el hecho de existir, con independencia de su fe o sus méritos. Por eso el Catecismo afirma que todos los hombres son verdaderamente hermanos.

¿Qué relación hay entre el ser humano y Cristo en esta verdad?

El Catecismo enseña que el misterio del hombre solo se esclarece a la luz del Verbo encarnado. Cristo, imagen perfecta del Padre, revela plenamente quién es el hombre y a qué está llamado.

Si este recorrido por la verdad del hombre imagen de Dios te ha ayudado a redescubrir tu dignidad y la de cada persona, {{CTA}}

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