El Padre Nuestro es la oración que Jesús mismo enseñó a sus discípulos y que la Iglesia reza cada día. Este artículo explica, con el Catecismo en la mano, de dónde viene, por qué se llama así y qué significa rezarla.
¿Qué es el Padre Nuestro y de dónde viene?
El Padre Nuestro es la oración cristiana fundamental que el Señor confió a sus discípulos y a su Iglesia. Nace de una petición concreta de los apóstoles, que pidieron a Jesús ser instruidos en la oración.
El Catecismo lo recuerda citando el Evangelio: «Estando él [Jesús] en cierto lugar orando, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Maestro, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos»» (Lc 11, 1). En respuesta, el Señor entregó esta plegaria (cf. CIC 2759).
Existen dos versiones en los Evangelios. San Lucas ofrece un texto breve con cinco peticiones y San Mateo una versión más desarrollada con siete; la tradición litúrgica de la Iglesia ha conservado el texto de San Mateo, que es el que rezamos habitualmente.
¿Por qué se dice que el Padre Nuestro resume todo el Evangelio?
Se dice así porque en sus peticiones está contenido lo esencial de la Buena Nueva. No es una oración más entre otras, sino la síntesis de cuanto Cristo vino a anunciar y a darnos.
El Catecismo recoge una expresión célebre de la tradición: «La oración del Señor o dominical es, en verdad el resumen de todo el Evangelio» (CIC 2761). Por eso toda súplica cristiana puede brotar de ella y volver a ella.
Esta condensación del Evangelio explica su lugar único. Cada una de sus peticiones se ilumina a la luz del anuncio de Cristo, de modo que rezarla es entrar en el corazón mismo del mensaje cristiano.
¿Qué lugar ocupa esta oración en las Escrituras?
La oración dominical ocupa el centro de las Sagradas Escrituras y recoge cuanto ellas piden. Los salmos y las demás plegarias bíblicas confluyen en sus peticiones como en su cauce más perfecto.
San Agustín lo expresó con fuerza, según cita el Catecismo: «Recorred todas las oraciones que hay en las Escrituras, y no creo que podáis encontrar algo que no esté incluido en la oración dominical» (CIC 2762). Toda la Ley, los Profetas y los Salmos se cumplen en Cristo.
Esta súplica es además, según santo Tomás de Aquino, «la más perfecta de las oraciones», porque no solo nos enseña a pedir, sino que ordena rectamente nuestros deseos. Puedes profundizar en este punto en nuestro artículo sobre qué es la oración cristiana según el Catecismo.
¿Por qué se llama también «Oración del Señor»?
Se llama «Oración del Señor» porque nos viene del mismo Jesús, que es a la vez Maestro y modelo de nuestra oración. La expresión tradicional «Oración dominical» significa precisamente eso: la plegaria que el Señor nos enseñó y nos dio.
El Catecismo distingue dos razones. Por una parte, «por las palabras de esta oración el Hijo único nos da las palabras que el Padre le ha dado»; por otra, como Verbo encarnado, conoce las necesidades de los hombres y nos las revela (cf. CIC 2765).
Sin embargo, no se trata de una fórmula para repetir de modo mecánico. El Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre y hace que estas palabras sean en nosotros espíritu y vida.
¿Cómo reza el Padre Nuestro la Iglesia?
La Iglesia reza el Padre Nuestro como oración suya por excelencia, desde sus mismos comienzos. Las primeras comunidades la recitaban tres veces al día, según atestigua la antigua Didaché.
El Catecismo subraya su dimensión comunitaria con san Juan Crisóstomo: «Porque Él no dice «Padre mío» que estás en el cielo, sino «Padre nuestro», a fin de que nuestra oración sea de una sola alma para todo el Cuerpo de la Iglesia» (CIC 2768). No es, pues, una plegaria individualista.
Su carácter eclesial brilla sobre todo en la liturgia, donde está presente de manera privilegiada:
- En el Bautismo y la Confirmación, su entrega significa el nuevo nacimiento a la vida divina.
- En la Liturgia eucarística, aparece como oración de toda la Iglesia, entre la plegaria eucarística y la Comunión.
- En las Horas del Oficio divino, forma parte integrante de las principales celebraciones.
Para leer el texto completo conviene acudir a la fuente. Puedes consultar el Catecismo de la Iglesia Católica sobre la Oración del Señor en el sitio oficial del Vaticano, donde se desarrollan estos párrafos con sus referencias bíblicas y patrísticas.
¿Qué carácter tienen las siete peticiones?
Las siete peticiones tienen un carácter escatológico, es decir, miran hacia la venida definitiva del Señor. Inserta en la Eucaristía, esta oración manifiesta que es la propia de los últimos tiempos.
El Catecismo enseña que las peticiones se apoyan en el misterio de la salvación ya realizada en Cristo crucificado y resucitado. De esa fe inquebrantable brota la esperanza que suscita cada una de las siete súplicas.
Por eso la plegaria dominical y la Eucaristía están orientadas hacia el «hasta que venga» (1 Co 11, 26). Rezar el Padre Nuestro es vivir en este tiempo de paciencia y de espera, sostenidos por la esperanza de la gloria prometida.
| Párrafo (CIC) | Idea principal |
|---|---|
| CIC 2759 | Jesús confía a sus discípulos la oración cristiana fundamental; la Iglesia conserva el texto de San Mateo. |
| CIC 2761 | La oración del Señor es el resumen de todo el Evangelio y oración fundamental. |
| CIC 2762 | Es el corazón de las Escrituras: todo lo que ellas piden está incluido en ella. |
| CIC 2765 | Se llama «Oración del Señor» porque Jesús nos la enseñó y nos la dio. |
| CIC 2768 | Decimos «Padre nuestro», no «Padre mío»: es oración de toda la Iglesia. |
| CIC 2771-2772 | Sus siete peticiones tienen carácter escatológico, en la esperanza del Señor. |
Conviene recordar que esta oración no se aprende solo de memoria, sino que se reza con el corazón. Si deseas dar un paso más, te animamos a leer nuestro artículo sobre cómo rezar con las palabras de esta plegaria cada día.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas peticiones tiene la oración dominical?
La versión de San Mateo, que reza la Iglesia, contiene siete peticiones. San Lucas ofrece una más breve, con cinco. La tradición litúrgica ha conservado el texto más desarrollado de San Mateo.
¿Qué significa la doxología final «tuyo es el reino»?
Es una alabanza que muy pronto la práctica litúrgica añadió a la oración. Recoge la idea de que el poder y la gloria pertenecen a Dios por siempre, y hoy forma parte de la fórmula ecuménica usada en la liturgia.
¿Es lo mismo «Padre Nuestro» que «Oración dominical»?
Sí, son dos nombres de la misma plegaria. «Dominical» procede del latín y significa «del Señor», porque es la oración que Jesús enseñó. Ambas expresiones designan idéntica súplica cristiana.
¿Por qué decimos «Padre nuestro» y no «Padre mío»?
Porque es una oración comunitaria. Al decir «nuestro» rezamos en nombre de toda la Iglesia y por todos los hermanos, expresando que somos un solo cuerpo unido en Cristo ante el mismo Padre del cielo.
Si esta lectura te ha ayudado a comprender mejor el Padre Nuestro, te invitamos con sencillez a rezarlo despacio y a meditar estos textos del Catecismo. {{CTA}}