La Unción de los enfermos es el sacramento destinado a reconfortar a quienes sufren por la enfermedad grave o la vejez (CIC 1511). En este artículo respondemos las preguntas más habituales sobre qué es, quién puede recibirla, qué efectos produce y por qué une al enfermo con la Pasión de Cristo. La intención es ofrecer una guía clara y fiel a lo que enseña la Iglesia.
¿Qué es la Unción de los enfermos?
La Unción de los enfermos es uno de los siete sacramentos, especialmente destinado a reconfortar a los atribulados por la enfermedad (CIC 1511). Con esta unción santa y la oración de los presbíteros, la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve (CIC 1499).
El Catecismo recuerda que fue instituida por Cristo y promulgada por el apóstol Santiago. No es, por tanto, un mero rito de consuelo humano, sino una acción de Cristo que actúa en el momento de la fragilidad.
Pertenece al grupo de los sacramentos de la curación; puedes situarla leyendo nuestro artículo sobre qué son los sacramentos según el Catecismo.
¿Quién puede recibir la Unción de los enfermos?
La Unción de los enfermos no es un sacramento solo para quienes están a punto de morir (CIC 1514). Es tiempo oportuno para recibirla cuando el fiel empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o por vejez.
El Catecismo precisa además que, si un enfermo que recibió la unción recupera la salud, puede volver a recibirla en caso de una nueva enfermedad grave (CIC 1515). Conviene, pues, deshacer el malentendido de que se trata únicamente de un rito para los últimos instantes.
¿Qué sentido tiene la enfermedad en la vida humana?
La enfermedad y el sufrimiento se cuentan entre los problemas más graves de la vida humana (CIC 1500). En la enfermedad, la persona experimenta su impotencia, sus límites y su finitud, y toda dolencia puede hacernos entrever la muerte.
El Catecismo reconoce que la enfermedad puede conducir a la angustia y al repliegue sobre uno mismo, pero también puede hacer a la persona más madura y ayudarla a discernir lo esencial (CIC 1501). Es en ese contexto donde el sacramento ofrece su gracia.
¿Qué efectos produce la Unción de los enfermos?
La gracia primera es de consuelo, paz y ánimo para vencer las dificultades de la enfermedad grave o de la vejez (CIC 1520). Es un don del Espíritu Santo que renueva la confianza y la fe en Dios y fortalece contra las tentaciones de desaliento y angustia ante la muerte.
El Catecismo señala estos frutos:
- Un don particular del Espíritu Santo, de consuelo y fortaleza (CIC 1520).
- La unión a la Pasión de Cristo, que da sentido nuevo al sufrimiento (CIC 1521).
- Una gracia eclesial, pues el enfermo contribuye al bien de todo el Pueblo de Dios (CIC 1522).
- La preparación para el paso definitivo a la vida eterna.
¿Cómo une la Unción de los enfermos a la Pasión de Cristo?
Por la gracia de este sacramento, el enfermo recibe la fuerza para unirse más íntimamente a la Pasión de Cristo (CIC 1521). En cierto modo, queda consagrado para dar fruto mediante su configuración con la Pasión redentora del Salvador.
Así, el sufrimiento —secuela del pecado original— recibe un sentido nuevo: viene a ser participación en la obra salvífica de Jesús. El enfermo deja de vivir su dolor como algo estéril y lo ofrece unido al de Cristo.
| Nº CIC | Tema | Idea clave |
|---|---|---|
| 1511 | Naturaleza | Sacramento para los atribulados por la enfermedad |
| 1514 | Destinatarios | No solo moribundos: enfermedad grave o vejez |
| 1520 | Gracia | Consuelo, paz y fortaleza del Espíritu |
| 1521 | Pasión | Une el sufrimiento a la Pasión de Cristo |
| 1522 | Eclesial | Contribuye al bien del Pueblo de Dios |
Puedes leer el texto completo en el Catecismo de la Iglesia Católica, en su segunda parte. Este sacramento se vive acompañado de la oración: puedes verlo en nuestro artículo sobre qué es la oración según el Catecismo.
¿Quién administra la Unción de los enfermos y cómo se celebra?
Solo los sacerdotes —obispos y presbíteros— son ministros de la Unción de los enfermos (CIC 1516). Es deber de los pastores instruir a los fieles sobre los beneficios de este sacramento y animar a los enfermos a pedirlo.
Como todos los sacramentos, se celebra de forma litúrgica y comunitaria, ya sea en familia, en el hospital o en la iglesia (CIC 1517). Es muy conveniente que tenga lugar dentro de la Eucaristía y, si es posible, precedida del sacramento de la Penitencia.
¿Qué es el Viático?
A quienes van a dejar esta vida, la Iglesia ofrece, además de la Unción de los enfermos, la Eucaristía como Viático (CIC 1524). Recibida en el momento del paso hacia el Padre, la comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo tiene una significación particular.
El Catecismo la describe como «semilla de vida eterna y poder de resurrección», según las palabras del Señor. Así, el cristiano es acompañado sacramentalmente hasta el umbral de la vida eterna.
Preguntas frecuentes
¿Es solo para moribundos?
No. Se recibe cuando hay peligro de muerte por enfermedad grave o vejez (CIC 1514).
¿Se puede recibir más de una vez?
Sí, en una nueva enfermedad grave o si la dolencia se agrava (CIC 1515).
¿Quién la instituyó?
Cristo, y fue promulgada por el apóstol Santiago (CIC 1511).
¿Cuál es su gracia principal?
El consuelo, la paz y la fortaleza del Espíritu Santo (CIC 1520).
¿Quién puede administrarla?
Solo los sacerdotes, obispos y presbíteros (CIC 1516).
¿Qué es el Viático?
La Eucaristía recibida en el paso a la vida eterna, semilla de resurrección (CIC 1524).
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