Creo en un solo Dios es la primera y más fundamental afirmación de toda la fe cristiana. Este artículo explica, con palabras del Catecismo, qué significa confesar la unicidad de Dios y cómo Él reveló su Nombre.
¿Qué significa creo en un solo Dios?
Creo en un solo Dios significa confesar que existe un único Dios verdadero, fuera del cual no hay ningún otro. Con estas palabras comienza el Símbolo Niceno-Constantinopolitano, la profesión de fe que la Iglesia reza cada domingo.
El Catecismo enseña que esta confesión de la unicidad de Dios «tiene su raíz en la Revelación Divina en la Antigua Alianza» (CIC 200) y es inseparable de la fe en su existencia. No se trata de una idea filosófica, sino de algo que Dios mismo ha revelado.
La afirmación es rotunda y no admite matices. Citando al Catecismo Romano, el texto recuerda que «la fe cristiana cree y confiesa que hay un solo Dios […] por naturaleza, por substancia y por esencia» (CIC 200). En esto se funda todo lo demás que el creyente profesa sobre Dios.
¿Por qué es la afirmación más fundamental del Credo?
Es la afirmación más fundamental porque todos los demás artículos del Credo dependen de ella. El Catecismo lo expresa así: «Todos los artículos del Credo dependen del primero, así como los mandamientos son explicitaciones del primero» (CIC 199).
Por eso decir «creo en un solo Dios» no es un punto de partida cualquiera. Todo el Símbolo habla de Dios, y cuando habla del hombre y del mundo lo hace siempre por relación a Él. Los demás artículos nos hacen conocer mejor a ese único Dios que se reveló progresivamente.
Los fieles han comprendido siempre la centralidad de esta verdad. El mismo número afirma que «con razón los fieles confiesan que lo más importante de todo es creer en Dios» (CIC 199). Quien desee profundizar puede repasar nuestra introducción a el sentido del Credo y la profesión de fe.
¿Cómo se reveló Dios a Israel como el Único?
Dios se reveló a Israel como el Único mediante la Ley y los profetas, llamando a su pueblo a adorarle solo a Él. El texto fundamental es la confesión que todo israelita repetía: «Escucha Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor» (CIC 201).
Esa misma revelación pedía una respuesta total del corazón. El Catecismo cita el mandato: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza» (CIC 201). La unicidad de Dios y el amor a Dios van siempre unidos.
Por los profetas, este Dios único llama a todas las naciones a volverse a Él. El texto recoge la voz del Señor: «Volveos a mí y seréis salvados, confines todos de la tierra, porque yo soy Dios, no existe ningún otro» (CIC 201). La fe en un solo Dios tiene así un alcance universal.
¿Contradice la Trinidad la fe en un solo Dios?
No, la Trinidad no contradice en absoluto la fe en un solo Dios. Jesús mismo confirma que Dios es «el único Señor» y deja entender al mismo tiempo que Él también es «el Señor» (cf. CIC 202).
Confesar que «Jesús es Señor» es lo propio de la fe cristiana y no introduce ninguna división. Tampoco la fe en el Espíritu Santo, «que es Señor y dador de vida», rompe la unidad divina. El único Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El Catecismo, citando el Concilio de Letrán IV, lo formula con precisión: «Creemos firmemente y confesamos que hay un solo verdadero Dios […] Padre, Hijo y Espíritu Santo: Tres Personas, pero una sola esencia, substancia o naturaleza absolutamente simple» (CIC 202). Para entenderlo mejor conviene leer nuestra explicación sobre el misterio de la Santísima Trinidad.
¿Qué Nombre reveló Dios y qué significa?
Dios reveló su Nombre a Moisés en la zarza ardiente, diciendo: «Yo soy el que soy» (cf. CIC 206). Antes le había dicho: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob» (CIC 205).
Este Nombre, YHWH, es a la vez revelado y misterioso. El Catecismo enseña que con él «Dios dice quién es y con qué nombre se le debe llamar» (CIC 206), y que expresa a Dios como aquel que está «infinitamente por encima de todo lo que podemos comprender o decir» (CIC 206).
Revelar el Nombre es también revelar la fidelidad. El texto explica que Dios «se revela como el Dios que está siempre allí, presente junto a su pueblo para salvarlo» (CIC 207). Además, se manifiesta como «Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad» (CIC 210).
| Párrafo | Idea central según el Catecismo |
|---|---|
| CIC 199 | Creer en Dios es la afirmación más fundamental; todos los artículos del Credo dependen del primero. |
| CIC 200 | Dios es Único: no hay más que un solo Dios, por naturaleza, substancia y esencia. |
| CIC 201 | Dios se reveló a Israel como el Único: «el Señor nuestro Dios es el único Señor». |
| CIC 206 | Dios revela su Nombre misterioso, «Yo soy el que soy», y dice quién es. |
| CIC 213 | La revelación del Nombre contiene la verdad de que solo Dios es: plenitud del Ser. |
¿Qué quiere decir que solo Dios es?
Quiere decir que Dios es la plenitud del Ser y que todo lo demás recibe de Él su existencia. El Catecismo afirma que la revelación del Nombre inefable «contiene la verdad de que sólo Dios ES» (CIC 213).
Frente a Él, las criaturas son frágiles y pasajeras. El texto recuerda que Dios «es la plenitud del Ser y de toda perfección, sin origen y sin fin», mientras que «todas las criaturas han recibido de Él todo su ser y su poseer» (CIC 213). Solo Dios es su ser mismo.
Por eso este único Dios es también verdad y amor. El Catecismo enseña que Dios se reveló como el que es «rico en amor y fidelidad» (CIC 214), términos que expresan de forma condensada las riquezas de su Nombre. Confesar un solo Dios es, en el fondo, confiar en quien es la Verdad y el Amor. Esta enseñanza puede leerse íntegra en el sitio oficial del Vaticano, en el artículo del Catecismo «Creo en Dios».
Preguntas frecuentes
¿De dónde proceden las palabras «creo en un solo Dios»?
Con ellas comienza el Símbolo Niceno-Constantinopolitano, el Credo que se reza en la Misa. Expresan la confesión de la unicidad de Dios, arraigada en la Antigua Alianza (cf. CIC 200).
¿Por qué el pueblo de Israel no pronunciaba el Nombre de Dios?
Por respeto a su santidad, en la lectura de la Escritura el Nombre revelado se sustituía por el título «Señor» (Adonai, en griego Kyrios), con el que después sería aclamada la divinidad de Jesús (cf. CIC 209).
¿Significa el Nombre «Yo soy» que Dios está presente?
Sí. Al revelar su Nombre, Dios manifiesta su fidelidad de siempre y para siempre, y se revela como el que está siempre presente junto a su pueblo para salvarlo (cf. CIC 207).
¿Es Dios solo poder o también es amor?
El único Dios es a la vez verdad y amor. El Catecismo lo presenta como «rico en amor y fidelidad», porque Dios es Luz y es Amor, como enseña el apóstol Juan (cf. CIC 214).
Si esta confesión de fe en un solo Dios despierta en ti el deseo de conocerle y adorarle mejor, {{CTA}}